Una historia de amor de larga data entre nuestro vocalista y nuestro guitarrista - tecladista. Noten sus caras de enamorados ya durante la tierna infancia.Siempre inseparables, siempre amándose, no tardaron mucho en hacerlo público, a pesar de la resistencia de la familia.
Pero como el amor siempre triunfa, Dios (colaiuta) los premió con la belleza de la creación: un gasto ,perdón, digo UN HIJO.
Alabado sea el milagro filipino.









